Aprovechando los desechos de una ensalada podemos rescatar un tallo de apio y hacer que vuelva a crecer de nuevo poniendolo en un vasija con un poco de agua sobre o cerca de una ventana que llegue el sol (la base de apio en el agua debe estar por una semana).
En el transcurso de esa semana, los tallos que lo rodean comienzan a secarse, pero comienzan a aparecer hojas muy pequeñas amarillas del centro de la base, creciendo hacia arriba y fuera del centro, y se vuelven de color verde oscuro.